Investigación

Betabloqueantes y demencia.
Pacific Health Research Institute. | 04/07/2013
Betabloqueantes y demencia.

 

El Dr. Lon White, del Pacific Health Research and Education Institute en Honolulu, Hawái, Estados Unidos, quien presentará sus datos en el 65º Congreso Anual de la American Academy of Neurology en San Diego , en marzo , describió el descubrimiento como «fascinante».

Él y sus colaboradores descubrieron la relación entre losbetabloqueantes y la demencia tras estudiar a 174 ancianos japoneses y estadounidenses que fueron incorporados en el Estudio del Envejecimiento de Honolulu-Asia.

Los estudios posmortem revelaron que de todos los participantes, 610 tenían hipertensión arterial o estaban recibiendo tratamiento de este trastorno con medicamentos.

 

Entre los cerca de 350 que se habían tratado, 15% tomaban sólo un betabloqueante, a 18% se les había recetado un betabloqueante además de uno o más medicamentos diferentes y los demás recibían otros fármacos para el tratamiento de la presión arterial.

 

Si bien cualquier tipo de tratamiento de la presión arterial fue mejor que ninguno, los investigadores descubrieron que los hombres que habían tomado sólo betabloqueantes para el tratamiento de la presión arterial tenían menos anomalías cerebrales que los que no se habían tratado de su hipertensión o que habían recibido otros fármacos como tratamiento de la misma.

 

Los cerebros de los participantes que habían recibido betabloqueantes y otros fármacos resultaron con una reducción intermedia en el número de anomalías encefálicas, incluidos dos tipos de lesiones cerebrales:las que indican enfermedad de Alzheimer y los microinfartos.  

 

Los hombres que habían tomado betabloqueantes solos o en combinación con otro fármaco para tratar la presión arterial tenían una retracción significativamente menor en sus cerebros.

 

«Dado que el número de personas con enfermedad de Alzheimer aumentará significativamente a medida que envejezca nuestra población, cada vez es más importante identificar los factores que podrían retrasar o evitar la enfermedad», dijo el Dr. White.

 

 «Estos resultados son muy fascinantes, sobre todo porque los betabloqueantes constituyen un tratamiento frecuente de la hipertensión arterial».

 

N del T . Buenas notícias desde la otra parte del mundo, al parecer, por lo menos tendremos una mente sana en corazón enfermo.

 

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